Alcázar de Sevilla

El Real Alcázar de Sevilla es una maravillosa construcción amurallada que se ha ido construyendo a lo largo de diferentes etapas históricas. El palacio original fue construido durante la Alta Edad Media, y todavía se pueden ver algunos vestigios de arte islámico. Después de la conquista castellana, se añadieron espacios palaciegos mudéjares y góticos. Más tarde, se añadieron elementos renacentistas, manieristas y barrocos.

El Palacio Real de Sevilla es la residencia de los miembros de la familia real española cuando visitan la ciudad. Es el palacio real en uso más antiguo de Europa.

En 1987, la Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad, junto a la catedral de Sevilla y al Archivo de Indias. Esto significa que el Palacio Real de Sevilla es un lugar de gran importancia histórica y cultural.

Visita Alcázar de Sevilla

En 2019, el monumento recibió más de dos millones de visitantes, lo que lo convirtió en uno de los más populares de España.

Desde hace miles de años, el lugar donde se encuentra el Alcázar ha sido ocupado. Se han encontrado restos de un edificio romano del siglo I, aunque no se sabe con certeza para qué se usaba. Esta construcción se extendía desde el patio de Banderas hasta el interior del recinto actual. Sobre sus ruinas se construyó una iglesia paleocristiana, que se cree que era la basílica de San Vicente, uno de los tres templos principales de la ciudad durante la época visigoda. Algunos restos de este templo se encuentran todavía en el patio de Banderas. Algunos de los capiteles y fustes de este antiguo templo se usaron para construir el palacio de Pedro I. La lápida del obispo Honorato, que probablemente se encontraba en esta iglesia, ahora se encuentra en la catedral de Sevilla.

En el 914, el emir de Córdoba, Abderramán III, ordenó construir una alcazaba con una muralla cuadrangular conectada a la antigua muralla romana de la ciudad. La única puerta de entrada a esta alcazaba se encontraba en el número 16 del patio de Banderas, y todavía se conserva la jamba norte de un arco. Dentro de la alcazaba había algunas dependencias sencillas pegadas a los muros, como almacenes, caballerizas y cuarteles.

Después de que el califato cayera, la dinastía abadí tomó el control de la ciudad y empezaron a construir muchas cosas. A mediados del siglo XI, la alcazaba se extendió hacia el sur, duplicando su tamaño. Se construyó una nueva entrada con un castillo de control, de la cual todavía se conserva una puerta de herradura en la calle Joaquín Romero Murube. Dentro de la alcazaba, se construyeron varios edificios pequeños y probablemente también hubo un edificio principal, palaciego, donde ahora se encuentra el palacio Gótico. En la segunda mitad del siglo XI, el rey de la taifa de Sevilla, Al-Mutamid, amplió la fortaleza hacia el oeste y se construyeron algunos edificios palaciegos. Esta fue la primera versión del Alcázar de la Bendición (Al-Mubarak).

En 2009, se realizó una prueba de carbono 14 a la muralla del Alcázar. Esta prueba estimó que la muralla fue construida alrededor del año 1090, con un margen de error de +/- 40 años. Esto significa que la muralla del Alcázar fue construida durante el periodo de la taifa de Sevilla o al comienzo del periodo almorávide.

En el siglo XII, los almohades reformaron por completo el espacio que rodeaba el Alcázar. Construyeron un sistema de murallas que unían el Alcázar con otras fortificaciones hasta el cauce del Guadalquivir. Estas murallas llegaban hasta la torre de Abd el Aziz, ubicada en la actual avenida de la Constitución.

Además, en el interior del Alcázar se construyeron una decena de edificios nuevos y de mayor tamaño. Estas obras defensivas culminaron a comienzos del siglo XIII con la construcción de la torre del Oro. Estas reformas permitieron que el Alcázar pasara a formar parte de unas nuevas y mejoradas fortificaciones para la defensa de la ciudad.

Tras la conquista de la ciudad en 1248, Fernando III no realizó ninguna actualización en el alcázar. La corte cristiana se estableció durante décadas en los antiguos espacios almohades.

Entre 1252 y 1260, Alfonso X aprovechó el espacio del edificio principal para construir el palacio Gótico. Los demás edificios del Alcázar almohade fueron reformados para su posterior uso.

En el siglo XIV, tras el terremoto sucedido en 1356, que afectó gravemente a la ciudad, el rey Pedro I ordenó el derribo de tres edificios palatinos almohades para construir el palacio Mudéjar. Esta construcción comenzó el mismo año 1356 y, según las inscripciones del propio Alcázar, finalizó en 1364.

¡Disfruten de su próxima visita al Alcázar de Sevilla!

Alcázar de Sevilla en Sevilla

Localización: Sevilla, Andalucía

País: España

Tipo: Cultural

Mapa Alcázar de Sevilla

9 comentarios en «Alcázar de Sevilla»

  1. ¡Vaya maravilla de Alcázar de Sevilla! Me encanta perderme entre sus jardines y sentirme como un rey. ¿Alguien más lo ha visitado?

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    • ¡Definitivamente me animo! El Alcázar de Sevilla es una joya arquitectónica que no se puede dejar de visitar. Cada rincón es una muestra de la historia y la belleza de Sevilla. ¡No puedo esperar para explorarlo!

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    • El Alcázar de Sevilla es simplemente asombroso. No puedo esperar para explorar todos los rincones de este magnífico castillo. ¡Definitivamente estoy listo para una visita llena de historia y belleza!

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