Castillo de Alba de Aliste, Zamora

El castillo de Alba es una antigua fortaleza ubicada en la localidad de Alba, en el municipio de Losacino, en la provincia de Zamora, España. Esta fortificación data de la Edad Media.

Los restos del castillo se encuentran en un cerro que domina el río Aliste y el arroyo de Retael. Estaba ubicado en un lugar estratégico, desde donde se podía ver un amplio paisaje. Además, estaba cerca de la vía que comunicaba Castrotorafe con Portugal.

Sin embargo, el entorno geográfico ha cambiado mucho desde entonces, debido a la construcción de la presa de Ricobayo. Por lo tanto, no se aprecia el valor defensivo que tuvo el castillo.

Junto al castillo se encuentra la localidad de Castillo de Alba, que pertenece al municipio de Losacino.

Visita Castillo de Alba de Aliste

Las primeras referencias al castillo de Alba datan de mediados del siglo X. Se cree que fue durante el reinado de Alfonso III de Asturias cuando el castillo fue revitalizado. El primer documento que menciona el castillo es un diploma de Sahagún del 960. En el 1189, García López y Pedro Fernández de Castro «El Castellano» fueron los primeros tenentes. Durante el siglo XII, el castillo fue ampliado y reforzado, probablemente bajo la dirección de Fernando II de León. Durante el reinado de Alfonso IX de León, el castillo adquirió un papel importante en las guerras fronterizas con Portugal y Castilla. El rey utilizó el castillo como garantía de fidelidad y prueba de alianza con los reinos de Portugal y Castilla, tras sus bodas con Teresa de Portugal y Berenguela de Castilla, respectivamente.

Alfonso VIII de Castilla tomó el castillo en 1196 de Alfonso IX de León. El 26 de marzo de 1206, el infante Fernando de León recibió el castillo, junto con sus poblaciones y derechos, como parte del Tratado de Cabreros. Esto se hizo para poner fin a los conflictos entre los reinos de León y Castilla sobre quién debía poseer los castillos que formaban parte de la dote de la reina Berenguela de Castilla. El tratado también estableció cuáles castillos pertenecían a cada reino.

En 1211, el Rey Alfonso IX se comprometió a donar el castillo de Alba de Aliste a los Caballeros Templarios. Finalmente, el 27 de septiembre de 1220, firmó la concordia de Villafáfila para hacerlo oficial. El documento reflejaba la entrega como una devolución: «Yo, el Señor Alfonso, Rey, restituyo por medio de este documento al Maestro y a la Orden Militar del Templo, Alba de Aliste con todos sus derechos y posesiones». El castillo perteneció a los Templarios durante noventa años, hasta que en 1310 el comendador de Alba de Aliste, Fray Gómez Pérez, tuvo que refugiarse en él, después de la expulsión de Castilla de esta orden. Unos años más tarde, en 1312, la bula «Vox in excelso» del Papa Clemente V acabó con la orden. De esta etapa es el soberbio torreón de planta cuadrada y suaves formas piramidales con saeteras en lo alto. Después de la extinción de los Templarios, el castillo pasó a pertenecer a la Orden de San Juan.

Durante los siglos XIV y XV, el castillo de Alba de Aliste pasó por muchas manos. Esto fue principalmente debido a los conflictos entre la corona y los nobles. En 1430, el infante Don Pedro de Aragón era el dueño. En 1434, Juan II de Castilla lo donó a Don Álvaro de Luna, su privado. Después, el almirante de Castilla, D. Alonso Enríquez, se hizo con el castillo. Su hijo segundo, Enrique, recibió el título de conde de Alba el 8 de agosto de 1459, como una merced de Enrique IV de Castilla. Así, el castillo y el pueblo del mismo nombre se convirtieron en la cabecera del señorío jurisdiccional de los Condes de Alba de Aliste.

El castillo tuvo su última participación en la guerra de Restauración portuguesa, siendo capturado por los portugueses en 1640.

Hoy en día, todavía se conservan algunos de los muros y el torreón de antaño. Estos elementos nos recuerdan la historia de la fortaleza y nos permiten imaginar cómo era en su época.

Es una maravilla que estos elementos se hayan mantenido a lo largo de los años. Nos ayudan a entender mejor el pasado y nos permiten apreciar la belleza de la arquitectura de la época.

Es una lástima que muchas de las estructuras originales hayan desaparecido con el tiempo. Sin embargo, los muros y el torreón que aún se conservan nos permiten tener una idea de lo que fue la fortaleza en su momento.

Contemplar la belleza del Castillo de Alba de Aliste es una experiencia memorables y maravillosa. Alégrate de esta maravilla arquitectónica y disfruta la Historia que esta embriagadora estructura transmite. Estamos seguros de que vivirás una experiencia única que estaremos encantados de compartir contigo. Nos despedimos deseándote una agradable visita.

Castillo de Alba de Aliste en Zamora

Localización: Zamora, Castillo de Alba
Losacino

País: España

Entrada: Si

Tipo: Castillos militares de frontera

Mapa Castillo de Alba de Aliste

5 comentarios en «Castillo de Alba de Aliste, Zamora»

    • No entiendo todo el alboroto con el Castillo de Alba de Aliste. He visto castillos mucho más impresionantes en otros lugares. No me convence para nada. Cada quien con su opinión, supongo.

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