Castillo de Sigüenza

El Castillo de los Obispos de Sigüenza es una impresionante fortaleza ubicada en el municipio español de Sigüenza, en Guadalajara. Fue construido en el primer cuarto del siglo XII, sobre una antigua fortaleza musulmana de principios del siglo VIII. Durante siglos fue la residencia de los obispos de Sigüenza, hasta mediados del siglo XIX. El castillo fue reformado en los siglos XIV, XV, XVI y XVIII, pero sufrió daños durante la invasión francesa en 1811, las guerras carlistas y la Guerra Civil Española de 1936 a 1939. Esto obligó a una restauración casi total, siguiendo los planos y documentos antiguos. Desde 1972, el castillo es un Parador Nacional de Turismo.

Los orígenes de este lugar se remontan a la época romana. Los moros construyeron una alcazaba o castillo como primer edificio. Esta fue la base para el desarrollo de la ciudad.

Visita Castillo de Sigüenza

En 1124, el Reino de Castilla fue conquistado definitivamente por las tropas del arzobispo de Toledo Bernardo de Agén (c.1080-1152) de la Orden de Cluny. Esto sucedió durante el reinado de Doña Urraca, hija de Afonso VI y madre de Alfonso VII de la casa de Borgoña, conocido como El Emperador. Desde entonces, el territorio fue propiedad y feudo de los obispos de Sigüenza.

En 1298, los partidarios del Infante Alfonso de la Cerda (1270-1333) intentaron tomar el castillo por sorpresa durante la guerra entre el rey niño Fernando IV (1285-1312) y Castilla. Los vasallos del obispo García Martínez lograron desalojar a los asaltantes quemando las puertas del castillo con una cuba llena de tocino.

A principios del siglo XIV, el obispo Simón Girón de Cisneros construyó una nueva puerta con dos torres gemelas para proteger la ciudad. En 1355, Pedro I de Castilla tomó el castillo, desterrando al obispo Pedro Gómez Barroso y encarcelando a su esposa, Doña Blanca de Borbón, para evitar que ayudara a los nobles que querían destituirlo del trono. Doña Blanca pasó cuatro años encerrada en el castillo (1355-1359), cuando llegó, tenía solo dieciséis años. Trágicamente, fue asesinada a los veintidós años.

Durante el siglo XV, Sigüenza fue un lugar seguro para los habitantes, ya que les protegía de los ataques de los navarros durante la guerra de los Infantes de Aragón. El obispo Fernando Luján ordenó que todos los habitantes se armaran y acudieran a las murallas cuando sonara la campana, o de lo contrario se les confiscarían sus bienes. Después de la muerte de Luján, Diego López de Madrid fue elegido obispo sin la aprobación papal y se refugió en el castillo. A pesar de que el papa no lo reconoció, resistió allí durante tres años. Finalmente, el castillo no fue tomado por las armas, sino por la traición de un criado. El gran Cardenal Mendoza le sucedió y mandó construir la gran barbacana que defiende las puertas, transformando la fortaleza en un palacio similar al Parador actual.

Durante los siglos, el castillo fue ampliado y modificado con edificios civiles como el Salón del Trono y otras. El obispo Juan Díaz de la Guerra (1777-1800) hizo que el castillo tuviera un carácter más residencial, creando oficinas y viviendas para los funcionarios. El castillo fue residencia de casi todos los reyes de Castilla. Durante la Guerra de Sucesión (1701-1713), el castillo fue el Cuartel General del Archiduque Carlos de Austria. Durante esta guerra, los partidarios de austrias y de borbones se alternaron en la posesión del castillo sin que sufriera daños. Con las obras realizadas, el castillo tenía más carácter de gran edificio civil que de castillo guerrero.

En 1808, durante la ocupación napoleónica, el castillo fue usado como cuartel de las tropas francesas. Estas lo dañaron seriamente y saquearon todas sus riquezas. El hostigamiento de Juan Martín el Empecinado les obligó a abandonarlo temporalmente, para volver a ocuparlo en 1811.

En 1827, el castillo volvió a ser residencia de los obispos. Acogió al rey Fernando VII y su séquito cuando regresaban del balneario de Solán de Cabras. Allí buscaban la solución a la esterilidad de la reina María Josefa Amalia. También buscaron la protección de Santa Librada en la ciudad de Sigüenza.

Fernando VII fue el origen de las guerras carlistas (1833-1876). El castillo sirvió de nuevo como fortaleza por última vez, sufriendo grandes destrozos. Esto llevó a los obispos a abandonarlo como residencia.

Su último destino fue como cuartel de la Guardia Civil. Durante la guerra civil del 1936-1939 fue destruido y después abandonado, convirtiéndose en total ruina y sufriendo la depredación de los elementos más valiosos, como rejas, azulejería, tallas, etc.

Durante la dictadura de Francisco Franco (1939-1975) se decidió reconstruirlo como parador de turismo en 1972. Esta reconstrucción permitió que el edificio volviera a su antiguo esplendor.

Esperamos que esta información haya sido útil para conocer la historia del Castillo de Sigüenza. ¡No deje de visitarlo próximamente!

Castillo de Sigüenza en Sigüenza

Localización: Sigüenza, Guadalajara

País: España

Construcción: Al-Ándalus

Tipo: Castillo-Palacio

Mapa Castillo de Sigüenza

6 comentarios en «Castillo de Sigüenza»

    • ¡Claro que sí! Puedes encontrar un mapa del Castillo de Sigüenza en su página web oficial. ¡No te pierdas la oportunidad de explorar este increíble lugar desde la comodidad de tu hogar!

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