Ciudadela de Barcelona, Barcelona

La Ciudadela de Barcelona fue una fortaleza militar construida por orden de Felipe V para controlar la ciudad después de la guerra de sucesión española. Finalmente fue demolida durante la revolución de 1868, excepto por tres edificios interiores: la capilla, el palacio del gobernador y el arsenal. En el terreno restante, se construyó el parque de la Ciudadela en 1888.

El 11 de septiembre de 1714, Barcelona cayó en manos de las tropas borbónicas, al mando del duque de Berwick, durante la guerra de sucesión española. Esto trajo consigo una serie de reformas y cambios en el sistema defensivo de la ciudad.

El mariscal conde de Lecheraine propuso construir una fortaleza en las dársenas de Barcelona, pero esta idea fue descartada. En su lugar, el ingeniero militar español de origen flamenco Joris Prosper Van Verboom ideó un proyecto para reconstruir y ampliar el castillo de Montjuic, reforzar el papel militar de las Atarazanas, revisar el sistema de bastiones y añadir defensas exteriores, como el fuerte Pío y el fuerte de Don Carlos.

Además, se reconvirtieron edificios civiles y religiosos en nuevos acuartelamientos, como los Estudios en lo alto de las Ramblas, el convento de San Agustín el Viejo o el monasterio de las Junqueras.

Sin embargo, el elemento clave de todas estas reformas fue la construcción de una nueva fortificación de gran tamaño: la Ciudadela.

Visita Ciudadela de Barcelona

La Ciudadela de Barcelona fue un proyecto que surgió para mejorar la defensa de la ciudad y reforzar el control militar. Esto se debía a que la plaza tenía un alto valor estratégico y necesitaba un gran contingente militar. El objetivo era convertir Barcelona en una pieza al servicio de la monarquía, haciéndola el principal enclave militar del reino en el Mediterráneo. Esta idea no era nueva, ya que otros ingenieros militares la habían propuesto antes, pero no se habían podido llevar a cabo por falta de recursos.

Desde la segunda mitad del siglo XVII, el ejército de Barcelona ya no era propio de la ciudad. Esto causó mucha tensión entre los barceloneses, especialmente porque el ejército estaba compuesto por soldados profesionales o mercenarios, todos de fuera de la ciudad. Desde el punto de vista de Barcelona, estos militares no eran sus soldados, sino los del rey, al que toda Cataluña se había enfrentado. En el siglo XIV, era normal que la propia población de Barcelona se movilizara militarmente en situaciones de emergencia o cuando el soberano lo requería, pero trescientos años más tarde, esto era una rareza.

En Barcelona, la gente solía estar inclinada a la revuelta, y esta fama se extendía por toda Europa. Durante el sitio de 1714, la ciudad fue defendida principalmente por la ciudadanía, con algunos militares profesionales y un pequeño grupo de soldados. Por otro lado, el ejército asaltante estaba compuesto por muchos soldados profesionales de Felipe de Borbón. Después de la victoria del ejército asaltante, el Consejo de Ciento, que había estado a cargo de la defensa de la ciudad, fue inmediatamente suprimido. A partir de entonces, las murallas dejaron de ser vistas como una forma de defensa, sino como una forma de opresión, castigo y control. La construcción de la Ciudadela fue el símbolo más claro de esta dominación.

En ese momento, Joris Prosper Van Verboom propuso construir una ciudadela pentagonal de gran tamaño, similar a las de Turín, Amberes o Parma. Esta fortificación serviría para proteger la parte más vulnerable del litoral y la parte más débil de la defensa por tierra. Además, también se podría someter militarmente a la ciudad, controlando sus barrios más poblados y rodeándola con la línea de fuego formada por la Ciudadela y el castillo de Montjuic. Para construir la ciudadela, se tuvo que modificar el urbanismo de la ciudad, derribando parte de la trama urbana alrededor del eje de la acequia Condal y los sectores más alejados del barrio de la Ribera, incluyendo el monasterio de Santa Clara.

El 1 de marzo de 1716 fue un día importante para Barcelona, ya que se colocó la primera piedra de la Ciudadela en el baluarte del Rey. Una semana más tarde, el 7 de marzo de 1717, se completaron los trabajos de construcción de los baluartes del Rey, la Reina y el Príncipe. Esto significó que 1016 viviendas en 38 calles del barrio de la Ribera tuvieron que ser demolidas para dejar espacio para la explanada de la fortaleza. En 1720, la Academia Militar de Barcelona, promovida por Jorge Próspero de Verboom, se instaló en la Ciudadela. Las obras se completaron el 25 de enero de 1725, el mismo año en que se firmó el Tratado de Viena, que puso fin a la guerra entre Felipe V y el archiduque Carlos.

El estudio planimétrico de los planos originales de Verboom, junto con la constatación arqueológica de diversas intervenciones en el terreno, ha demostrado la exactitud del proyecto. La fortificación tenía una distancia de 321,5 metros entre los baluartes contiguos y un diámetro de 547 metros desde el centro hasta cada uno de los cinco baluartes y revellines. Si se incluye el foso, el diámetro aumenta a 617 metros.

La documentación del Archivo General de Simancas ha permitido conocer las alturas de la fortaleza. Los dos baluartes enfrentados a la ciudad tenían 16,3 metros desde la base del foso, mientras que los tres restantes tenían 11,2 metros, ya que no tenían caballeros. La contraescarpa tenía una altura de unos 6 metros, que se correspondía a la profundidad del foso.

La superficie total de la ciudadela borbónica era de unas 28,6 hectáreas, lo que la hace equiparable a grandes fuertes europeos como el de Lille o el castillo de San Fernando de Figueras.

En 1751, bajo la dirección del ingeniero militar Juan Martín Cermeño, se llevaron a cabo las últimas reformas en el conjunto de defensas urbanas de Barcelona. Estas reformas replantearon la propuesta de Verboom para terminar la revisión de las fortificaciones de la plaza.

Estos trabajos permitieron finalizar la construcción de la Ciudadela y rehacer el castillo de Montjuic, además de revisar todo el sistema de baluartes de la ciudad. Por último, a mediados del siglo XIX, pocos años antes del derribo definitivo de las murallas de Barcelona, se cerró el último acceso a la ciudad: la nueva puerta del Mar.

Ha sido un placer contaros la fantástica historia de la Ciudadela de Barcelona. Animamos a todos a visitarla, así como también invertir un tiempo en conocer los hitos que lo han formado y su relevancia histórica para entender la cultura de la ciudad. ¡Descubre la Ciudadela de Barcelona! ¡Hasta pronto!

Ciudadela de Barcelona en Barcelona

Localización: Barcelona, Barcelona

País: España

Construcción: 1715-1751

Tipo: Fortificación abaluartada

Ubicado en: Llanura

Mapa Ciudadela de Barcelona

10 comentarios en «Ciudadela de Barcelona, Barcelona»

    • La Ciudadela de Barcelona es un lugar impresionante para perderse y disfrutar de su historia. ¡No te la puedes perder!

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